Crónica de un desastre anunciado I: deportes de riesgo
No sé si en esto hemos pecado todos, yo al menos, sí. Y la verdad es que no es que lo hiciera por que se puso de moda, digamos mas bien, que me vi arrastrada por las circunstancias, y ya puestos a no parecer una remilgada, me puse el disfraz de “ yo soy tan valiente como la que mas”, y con mi fobia al agua, me metí en una de esas barcas.
Que gran estupidez por mi parte!, por que había sido un buen verano, y habría sido igualmente inolvidable sin ese episodio, el caso es que cuatro días eclipsaron al resto y dejaron una huella que aun hoy me hace estremecer....
Volvía yo de una semana en el mediterráneo, y por avatares del destino me llegó un mensaje de mi hermana al móvil, que junto con mas gente de la cuadrilla estaba en Pirineos y ya que nos caía de paso, pues que nos acercásemos a saludar, sin problemas, puesto que en el refugio había sitio para mas gente.
Asi que ahí estaba yo, repartiendo besos a los que veía durante todos los días del año, y de los que solo me había alejado una semanita. Eso sí, dispuesta a partirme la mandíbula a carcajadas, por que otra cosa no serán.. Pero divertidos y juergueros como ellos solos... e imprevisibles como el clima del norte de la península.
Lo que en un principio iban a ser dos días de borrachera juerga y payasadas, se convirtieron por arte de birli birloque en cuatro días de aventura acuática con el llamado deporte de riesgo, que consistía en:
1º día de raftin, o sea, bajar por el río en canoa, zodiac o como coño quiera que llamen al flotador gigante ese.
2º día hidro-speed, (o sea también) bajar, no sé si por el mismo río o su hermano gemelo, por los rápidos, tumbado sobre una tabla rarisima que dicen que va a ser tu mejor amiga( ¡¡y una leche!!!).
3º día descenso de cañones ó barranquismo, consiste en seguir el curso del río según baja por entre barrancos pedruscos y demás sitios difíciles, estilo cabra pero a lo loco. por el que unas veces hay que trepar, bucear, nadar o saltar de diversas alturas.
¡¡Vale!!! Dije yo, por que en ese momento sonaba divertido.
Asi que a la mañana siguiente allí estabamos, mi hermana y yo, las únicas chicas del grupo enfundadas en neopreno con chaleco salvavidas y casco(¿para qué tanto? ¿No era divertido?) y desde luego ojeando al monitor, un frances que estaba como un tren...
Eramos seis, y el monitor siete, bien!! Mi numero favorito, este va a ser un gran día!
Antes de la gran bajada, sobre la barca, recibiamos las instrucciones entre trago y trago de kalimotxo, que es lo que llevábamos en las cantimploras...
“Vosotros los vascos si que sabeis”
decía el gabacho guapo que no se cortaba un pelo a la hora de darle
a la botella.
Las instrucciones consistían en enseñar a remar a los de la
izquierda o la derecha hacia delante o atrás, según nos dijera,
y en caso de que nos cayésemos, cómo subir de nuevo, para lo
cual practicaba conmigo tirándome de diversas y sorpresivas formas(de
verdad que no había manera de agarrarse, me tiraba de todas, todas).
Dejando clara una advertencia “ si se cae mujer al agua, hombre no tirar
a rescate, por que entonces yo tener dos peroblema, ahogar a hombre y salvar
a mujer”.
Y tras cuatro bromas del mismo estilo, nos pusimos en marcha.
Reconozco que al principio fue divertido, y me sentí como la protagonista de un documental... hasta que llegaron los rápidos. Dios santo!! Menos mal que era agosto y había poco agua, por que si llega a ser primavera con el deshielo, me aferro al guapo monitor con brazos y piernas y no movida por la pasión precisamente.
Mis amigos se reían y jugaban con los remos, rebotando en la goma, mientras yo remaba presa de la histeria, sumando a sus gritos de jubilo, los míos de terror.
Toda esta vergonzosa experiencia habría pasado desapercibida si alguien no hubiera gritado: “¡todos mirando al frente que nos sacan la foto!!”.
Y ahí quedó para la posteridad, las risas y gestos bromistas de la cuadrilla, la preciosa sonrisa de mi hermana, y... Mi cara de espanto, con los ojos desorbitados y la boca en un rictus horrendo que parecía decir: “quiero irme a mi casaaaaaaaaaaaaaa!!!”.